Lucía Rivera, hija de Blanca Romero, se ha sometido a un extraño tratamiento estético para reducir el acné y eliminar sus cicatrices

La hija de la modelo Blanca Romero, Lucía Rivera, ha sorprendido a sus seguidores en Instagram, con un extraño y llamativo tratamiento estético que tiene como objetivo reducir el acné, y eliminar las cicatrices y marcas que afean la piel tras os brotes. Este tratamiento en uno de los más usados por las famosas y celebrities quienes siempre buscan mejorar la piel a cualquier precio.

Decimos a cualquier precio porque este tratamiento consiste en extraer sangre al propio pacientes para luego ser inyectado de nuevo en su piel. Lucia Rivera explicaba a sus casi 160.000 seguidores en esta famosa red social, por qué motivo se había sometido a este tratamiento estético: “Yo tenía un brote de acné horrible durante la cuarentena por el momento en el que estábamos viviendo. Siempre fui mucho de tener granitos pero no hasta ese extremo”

Así que la joven modelo se informó sobre el tratamiento con mejores resultados que existía en mundo de la belleza, y se topó con el PRP, o lo que es lo mismo, el Plasma Rico en Plaquetas. Un método adaptado a esta necesidad en la que se usa el plasma de la sangre del paciente para curar posibles infecciones cutáneas y mejorar el aspecto de la piel en general.

PRP Plasma Rico en Plaquetas, el revolucionario tratamiento estético al que se ha sometido Lucía Rivera

Lucía se encargaba de explicar a sus seguidores el método que estaba siguiendo para curar el acné: “Me está sentando muy bien y por eso os lo cuento. Me parece importante probar las cosas y, cuando estas salen bien, contarlas”

Para poder realizar este tratamiento con éxito, a Lucía se le ha extraído sangre, para luego centrifugarla en una maquina acondicionada para ello. Cuando se obtiene el plasma de la sangre, es reintroducido en la piel, concretamente en su parte más superficial, la dermis, a través de microinyecciones.

View this post on Instagram

Today with @rasmusmogensenlife 🥳

A post shared by LUCIA (@luciariveraromero) on