Manny Pacquiao vio como su padre se comía a su perro sólo para darle una lección

El famoso boxeador de origen filipino Manny Pacquiao, hacía una terrible confesión sobre su infancia

Manny Pacquiao no lo ha tenido fácil. Su llegada a la cima del Universo del boxeo no fue por casualidad, sino que fue motivado por la rabia y la desesperación de un niño que fue maltratado y vejado por su propio padre, quien para darle una lección, torturó a su mascota hasta la muerte.

El famoso y ya mítico boxeador que ya ha pasado a la historia, creció en una familia desestructurada, con un padre abusivo que marcó la infancia de Manny. Fue su entrenador, Freddy Roach, quien revelaba hace un tiempo, esta sorprendente información que hasta ahora se desconocía sobre el púgil filipino.

Manny Pacquiao tuvo que crecer junto a un padre que hizo todo lo posible por arruinarle su infancia. Con 12 años, Manny se refugiaba en el calor y el cariño de su perro, un tierno peludo que había encontrado en plena calle. Pero un buen día, su fiel amigo decidió escaparse para conocer mundo, y Manny se dispuso a encontrarlo le costara lo que le costara, sin saber que este supondría la muerte de su amigo.

Manny Pacquiao junto a PacMan su fiel amigo que falleció atropellado por un coche

Su padre, torturó, mató, cocinó y se comió, al mejor amigo de Manny Pacquiao: su perro

Manny anduvo sin descanso hasta que, tras dos días fuera de casa, dio con su can y lo trajo de vuelta a su casa. Cuando regresó, el recibimiento, como ya esperaba el futuro boxeador, no fue nada bueno por parte de su padre, quien se encontraba realmente enfadado por haber desaparecido dos días por un perro.

Roach prosiguió contando esta triste historia por un solo motivo, y es que al parecer, este episodio marcó para siempre la vida de Manny, en quien aumentó su gran respeto por los animales, así como sus ganas de ser el mejor boxeador del mundo.

Para castigar a su hijo, su padre, un hombre alcohólico y violento, obligó a Manny a presenciar la tortura a su perro, para más tarde cocinarlo y dárselo para que se lo comiera. Pero Manny se negó a hacerlo, no se comería a su mejor amigo. Después de darle una paliza por negarse, fue su padre quien se comió a su perro, obligándolo a verlo.

De vivir en la calle tras abandonar su ‘hogar’, a labrarse un futuro en el mundo del boxeo

Como no podía ser de otra forma, Manny quedó destrozado y traumatizado, pero lejos de venirse abajo, decidía que esto sería un incentivo para ser mejor persona y superar todos los obstáculo en su vida. Abandonó su vivienda familiar y se buscó la vida en las calles de Filipinas, durmiendo sobre cajas de cartón y vendiendo dulces para subsistir.

Con 14 años y tras dos años viviendo en la calle, descubrió como el boxeo le cambió la vida  y le abrió un camino de posibilidades para poder llegar a lo más alto, pero lo más importante, le serviría de terapia para superar todo lo que había sufrido al lado de su padre.

Manny lograba convertirse en el mejor boxeador del mundo y aumentó su gran respeto hacia los animales, que nunca le dieron la espalda cuando se encontraba en su peor momento de la vida. Ya retirado del boxeo, Pacquiao quiere dedicarse a la política para poder ayudar las personas desfavorecidas, pero también a los animales, quienes no tienen voz. De hecho, Manny lidera uno de los movimiento activista de este país, para poder salvar a los animales abandonados.

Hace muy poco, el pasado septiembre, fallecía su gran y fiel amigo, Pacman, un perro de raza Jack Russell terrier, del que no se separó durante más de una década. Fue un terrible golpe para Manny, ya que éste moría atropellado por un vehículo. Pacman iba con él a todos lados, era muy común verlo entrenar junto a su dueño, o antes de un combate, cuando en su rutina antes de saltar al ring, hablaba con él y éste le prestaba la máxima atención.