Mar Torres anunciaba de manera oficial a través de su Instagram que ya tiene nueva ilusión en el amor

La vida de Mar Torres marcha sobre ruedas. La ex pareja de Felipe Juan Froilán, hijo de la Infanta Elena, está viviendo una de las etapas más bonitas de su vida. A sus 22 años es una mujer que tiene las ideas muy claras y sabe a dónde quiere enfocar su vida. Ella misma revelaba hace unos meses a través de su perfil de Instagram, que siu gran meta es tener su propia marca de moda, a ser posible de alta costura.

Y no va muy desencaminada. Su privilegiado estatus le ofrece accesibilidad a todo tipo de estudios que podrían ayudarla en sus objetivos. En la actualidad se encuentra estudiando el tercer curso en The College for International Studies (CIS), un afamado y nada barato centro de estudios superiores en el centro de Madrid. Pero como ella misma revelaba en sus redes sociales, enfocará estos estudios a la Industria de la moda.

Pero Mar es aún muy joven y tiene que vivir antes de que convertirse en una empresaria de éxito. Durante estos meses de verano no ha dudado en sacarle el máximo provecho, a pesar de que España se encuentra en una situación muy complicada debido a los rebrotes de Covid.19. A la rica heredera del Imperio Fuertes, la hemos podido ver en Ibiza o en Marbella, donde ha pasado unas idílicas vacaciones estivales.

Mar Torres, ex de Froilán, disfruta de la cita perfecta junto a su nuevo novio

Mar encuentra novio y lo presenta en su perfil de Instagram

Tras anunciar, durante el confinamiento decretado el pasado mes de marzo, su ruptura oficial con el hijo de la Infanta Elena, la joven reconvertida en Influencer no ha perdido el tiempo y ya tiene un apuesto sustituto. Se llama José Fernández, y por lo que podemos ver en los cortos vídeos y alguna foto, se trata de un apuesto joven que promete dar que hablar.

A través de las historias de Instagram, hemos sido testigos de una cita de lujo, ideal, romántica y perfecta para los más jóvenes y para los que no lo son tanto. Mar aparece grabando  a Jose en una tienda DIOR, mientras escribe: “Mimando a mi bebé“, pues menudos mimos más caros… Más tarde disfrutaron de la buena gastronomía y de la compañia. ¿Qué más se le puede pedir a una cita?