María José Campanario, en casa tras estar de nuevo ingresada en el hospital

La mujer de Jesulín de Ubrique, María José Campanario, ha tenido que ser ingresada de nuevo en el hospital debido a la dolencia que sufre desde hace más de 10 años

María José Campanario, mujer del diestro Jesulín de Ubrique, ha tenido que ser ingresada de nuevo en el hospital. Así lo publica en exclusiva el medio ‘Semana‘, donde también han adelantado que ya ha recibido el alta hospitalaria y se encuentra en casa descansando y disfrutando de la reciente celebración de sus 42 cumpleaños.

El pasado 24 de mayo, María José recibía por fin el alta para poder irse a su casa y descansar tras haber estar varios días en el hospital. Solo 4 días después, el 28 de mayo, la odontóloga cumplía 42 años pero no pudo realizar una celebración como a ella le hubiera  gustado.

En esta revista, María José aparece fotografiada saliendo del reciento hospitalario donde ha estuvo reponiéndose, y con ella, como ya es habitual, se encontraba su marido, el torero Jesús Janeiro, más conocido como Jesulín de Ubrique. Desde que le diagnosticaran la enfermadad hace más de 10 años, Jesús no ha dejado de cuidarla ni de acompañarla a los médicos e ingresos, convirtiéndose en su particular ángel de la guardia.

María José Campanario y su ‘via crucis’ con la Fibromialgia

Hace 12 años que María José Campanario debe vivir con la fibromialgia, una enfermedad crónica que no tiene cura y que causa mucho dolor y angustia. Ella misma confesaba en ‘¡Hola!’ hace algún tiempo, que esta enfermedad, aún no siendo grave, puede incapacitarse para realizar una vida normal: “Es una enfermedad invisible, solo la percibimos los que la padecemos. Y es muy complicado que la gente a tu alrededor te entienda, porque hay días en los que realmente no te puedes mover y es bastante duro

A esta enfermedad que genera mucho dolor reumatológico, se le suma que María José no tolera los analgésicos que se suelen recetar para este tipo de dolores, por lo que tiene que ser ingresada cuando tiene un cuadro agudo, para recibir medicación vía intravenosa y así poder calmar el dolor.