Mentón retraído o huidizo: Dí adiós a tus complejos

Con las nuevas técnicas de medicina y cirugía estética (casi) todo tiene remedio

Los complejos estéticos siempre han existido en todas las épocas de nuestra historia. Los trucos de belleza que se utilizaban durante los siglos XVII, XIX y XX, como ingerir arsénico, maquillarse con plomo, o ingerir cápsulas con huevos de tenía para adelgazar, dejan claro que siempre hemos buscado la belleza aunque nos costara la salud.

Pero no te asustes porque no te vamos a recomendar estos terribles trucos para poder quitarte esos complejos de una vez por todas. Tu salud no correrá peligro alguno y te aseguramos que los resultados son más que notables.

Quien más, quien menos, prácticamente todo el mundo cuenta con algún secreto complejo con el que lleva lidiando toda la vida. Sin embargo, en pleno siglo XXI, y con los avances que han experimentado tanto la medicina como la cirugía estética en las últimas décadas, los complejos más comunes pueden pasar a la historia en cuestión de minutos y con tratamientos mínimamente invasivos.

Quererse, a pesar de los complejos

Lo más importante es quererse a uno mismo y aceptarse, eso es más que un hecho y lo primero que tenemos que tener en cuenta. No obstante, lo habitual es que los complejos no se resuelvan solos. Pero cuando el complejo interfiere en la vida cotidiana, tiene un impacto en las relaciones sociales o laborales y la persona sabe que se sentirá mejor si pone una solución definitiva, es hora de valorar un tratamiento médico.

Muchas personas arrastran complejos desde la niñez que tienen fácil solución ya sea en la consulta del médico estético o pasando, de forma exprés, por el quirófano, y sin prácticamente tiempo de recuperación. Analizamos los mejores tratamientos anti-complejos.

Mentón retraído

El mentón retraído o “huidizo” desequilibra el rostro: hace que la nariz parezca mucho mayor, y que el cuello se aprecie como más ancho y desproporcionado. Según cada caso concreto, existen múltiples tratamientos para que restes este complejo de tu vida.

  • Cirugía: A nivel quirúrgico habría distintas opciones, de las cuales dos son mínimamente invasivas y permiten al paciente reincorporarse prácticamente de forma inmediata a su vida normal: injertos de grasa del propio paciente (lipofilling) en casos de déficit sutiles de volumen, e implantes (prótesis) para modelar el defecto de contorno y volumen. Para casos más extremos serían necesarias cirugías más agresivas, sobre todo si la falta de mentón se asocia a otras alteraciones esqueléticas o de la mordida.
  • Medicina estética: muchos casos pueden resolverse sin pasar por el quirófano, a base de rellenos con ácido hialurónico que dan muy buen resultado. Eso sí: al tratarse de un material reabsorbible hay que repetir el tratamiento con el tiempo.