Mitos y verdades de la protección solar

Ya tenemos encima los meses más calurosos del años y se hace más necesario que nunca proteger la piel de las radiaciones solares

La protección solar debe ser una de las cosas más importantes si vamos a estar expuestos directamente o indirectamente a loa rayos uva. No solo tenemos que protegernos durante los meses de verano, época en la que más incidencia y concentración existe de rayos ultravioleta. Tenemos que protegernos incluso en los meses en los que el solo no está en su apogeo.

Pese a que deberíamos protegernos durante todo el año, al menos en las zonas expuestas permanentemente como son el rostro y las manos, el porcentaje de la población que cumple esta premisa es aún escaso. Además, dentro de la protección solar hay una serie de mitos que hoy vamos a desvelar.

Muchos dudan si es necesario ponerse protección solar durante el invierno o solo en verano o si hay zonas que no es necesario proteger del sol. Por este mismo motivo os contamos los mitos y verdades de la protección solar. ¿Cuándo hay que aplicar el protector? ¿Podemos ponernos menos cuando está nublado? ¿Nos bronceamos más rápido sin protección solar? Descubre hoy qué es mito y qué es realidad en materia de protección solar.

Cuanta más crema, más protegidos estaremos

Cierto. Aunque los fabricantes y los dermatólogos recomiendan ser generosos a la hora de aplicarlas, por lo general no lo somos. Según los estudios, para proteger correctamente toda la superficie corporal de un adulto habría que utilizar un envase de 30 ml cada vez que aplicáramos la protección solar. Lo ideal: aplicar aproximadamente unas seis cucharaditas de café para todo el cuerpo.

Los días nublados no hay que protegerse tanto

En invierno, en los días más nublados, es posible utilizar un factor de protección más bajo, pero durante el verano no: gran parte de la radiación solar atraviesa las nubes y hace el mismo daño que un día soleado, aunque la sensación sea que el sol no calienta.

¿Protegen realmente las cremas resistentes al agua en mojado?

Según la AEDV, los protectores resistentes al agua pueden aguantar si estamos un tiempo sumergidos, pero una vez que nos frotamos con la toalla se elimina hasta el 80% de la protección (algo que también ocurre en tiempos de inmersión muy largos). Los protectores se denominan water resistant si a los 40 minutos de inmersión el 70% de la protección sigue activa, y waterproof si resisten tras cuatro baños de 20 minutos cada uno. Aún así, tras un baño de 20 minutos se recomienda reaplicar la protección.

¿Cuándo hay que aplicar la crema?

Lo ideal es hacerlo, especialmente con los filtros químicos (que tardan entre 20 y 30 minutos en actuar sobre la piel), una media hora antes de la exposición. Es la manera de asegurar su absorción y su eficacia. Además, es importante reaplicar la protección cada dos horas.

¿Sirven los protectores que sobraron del año pasado?

La caducidad del protector solar (al menos de los de venta en farmacia) debe de estar bien indicada en el envase. Si no lo abrimos el año pasado, la fecha de caducidad sigue siendo la misma. Sin embargo, si está abierto, deberemos fijarnos en el icono que indica el tiempo de uso recomendado, que no suele superar los nueve meses tras su apertura. Y siempre que se haya conservado bien cerrado, en un lugar seco y sin exposición al sol.

Con ponerse la crema es suficiente

No es cierto del todo. No hay ningún protector que proteja por completo, por eso se recomienda evitar exponerse en las horas centrales del día y completar la protección con ropa, sombrero y gafas de sol.

¿Me bronceo antes sin crema?

Falso. Sin protección lo más probable es tener una quemadura solar.