Fallece la vedette ‘La Veneno’ tras varios días en coma

Cristina Ortiz, más conocida por todos como ‘La Veneno‘, fue encontrada el fin de semana pasado con un fuerte traumatismo en la cabeza y diversos golpes en su cuerpo que indican que podría haber tenido un accidente ya que encontraron restos de alcohol y estupefacientes aunque no se descarta la agresión.

Cristina de 52 años, estuvo en la UCI del Hospital de La Paz de Madrid desde ese día en estado de coma del que no se recuperaría.

Cristina Ortiz nunca tuvo una vida sencilla, antes de ser descubierta por Pepe Navarro allá por el año 1995, ejercía la prostitución. Pepe Navarro la contrataría para su programa de Telecincio ‘Esta Noche cruzamos el Mississippi’ en que obtuvo una gran fama que  la catapultó a ser muchas portadas en revistas de tirada nacional.

Mas tarde, en 1997, Pepe Navarro se marchaba de Telecinco para presentar en Antena 3, ‘La sonrisa del pelícano’, pero no tuvo el éxito esperado y el programa fue cancelado.

‘La Veneno’ caía en el olvido, después de unos años en la cúspide gracias a los programas de Pepe Navarro, pasó tres años en la cárcel por una supuesta estafa en el seguro de su casa. Reapareció años después en el programa ‘Aquí hay Tomate’, mostrando un deterioro físico importante y aparecería de forma habitual en programas de Telecinco como ‘Sálvame’.

Este año volvía a ser noticia porque lanzaba sus memorias, ‘¡Digo! Ni puta ni santa’, escrito por Valeria Vegas, un libro en el que hablaba sin pelos en la lengua, como siempre lo hacía, sobre su difícil vida y como había llegado a ser famosa sin haberlo querido ni buscado.

En el libro también hablaba de las relaciones sexuales que mantuvo con diversos ‘personajes’ famosos cuando era prostituta. Muchos rumores han achacado la posible agresión a Cristina Ortiz como una venganza por ‘haberse ido de la lengua’ en su libro, aunque las causas de su muerte aún no están claras.

La veneno

Como siempre, las personas más reales, sinceras y verdaderas son las que sufren las consecuencias de una sociedad podrida y devastadora. Cristina, allá donde estés, sigue siendo tal y como eras, deslenguada y soez, porque debajo de todo eso se había una persona herida que tan sólo ansiaba ser feliz.