Nagore Robles revela como fue su complicada infancia y adolescencia

La colaboradora vasca habla sobre una parte dura de su vida en una entrevista con Jesús Vázquez

La vida no es color de rosa para nadie, y tampoco para los personajes relacionados con la prensa rosa o el mundo de la televisión. Un ejemplo de esto es la colaboradora de televisión e ‘influencer’ Nagore Robles.

La colaboradora de Mediaset lleva unos años unida al mundo de la televisión, desde que en el 2009 se diera a conocer a raíz de su participación en la undécima edición del reality ‘Gran Hermano’.

Desde entonces la tertuliana nacida en Basauri (Vizcaya) hace 37 años, ha trabajado como colaborada en programas como ‘El programa de Ana Rosa’ y ‘Sábado Deluxe’, o como asesora en ‘Mujeres y Hombres y Viceversa’.

Pero como indicamos la vida no es fácil para nadie, y hasta llegar a este buen momento profesional y personal -tiene una relación con Sandra Barneda desde hace 5 años- que vive en la actualidad, Nagore ha tenido que recorrer un duro camino.

Y es que tal y como ella misma confesaba recientemente al presentador gallego Jesús Vázquez, en el espacio ‘The Vázquez experiencie‘ que este último tiene en la plataforma Mtmad de Mediaset, la infancia y adolescencia de la vizcaína fueron etapas duras de su vida.

Un desgarrador testimonio sobre su vida antes de llegar a ser conocida

Sobre su niñez la colaboradora de Mediaset indicó que estudio en un colegio mixto de monjas, y que por esa época hacía “muchas trastadas”. La vizcaína señaló que antes de estudiar se apuntaba a todo tipo de actos, como por ejemplo la organización de cosas solidarias.

Indicó que a esa edad quería ser misionera, y que ni de lejos se le pasaba por la cabeza trabajar en televisión. Acabó abandonando los estudios porque no tenía interés, y comenzó a trabajar unos grandes almacenes en verano para ganar dinero. Luego trabajaría en una frutería de un amigo.

Nagore conto que al cumplir la mayoría de edad se marchó de casa, ya que no se entendía con sus padres:

“Me fui de casa porque no me entendía con mi familia. En mi casa se oían pocos ‘te quieros’, pocos ‘gracias’, pocos ‘perdones’, pocos ‘lo siento’. Entonces a mí me enseñaron a ser dura, vasca, fuerte, deportista, muy bruta…”.

La vizcaína también revelo que tampoco fue fácil pasar de ser una persona anónima a conocida tras su partcipación en ‘GH’, ya que para ella fue todo un “shock”. Lo paso tan mal que estuvo cinco meses encerrada en su habitación, tras ver como la gente hablaba de ella en la calle.