Palito Dominguín revela una inaudita secuela de su paso por ‘Supervivientes 2021’

La sobrina de Miguel Bosé, Palito Dominguín, decidía dar el salto a los medios para participar en ‘Supervivientes 2021’

Palito Dominguín, cuyo nombre real es Lucía, dejaba atrás el anonimato para dar el salto a los medios por la puerta grande. Su concurso en ‘Supervivientes 2021′ ha sorprendido a muchos que no conocían a este miembro de la familia Bosé-Dominguín. Su concurso junto a Lola, otra de las grandes revelaciones de este reality de supervivencia, le ha valido el cariño de grande parte de la audiencia.

Un de las incógnitas que rondaban por las mentes de muchos espectadores, era por qué la joven se hace llamar Palito, teniendo como nombre Lucia. Pues bien, al parecer siendo muy pequeña, le gustaba recoger todo palito que veía en el suelo. Su familia comenzó a llamarla Palito y hasta día de hoy.

Palito es hija de Lucía Dominguín y de Carlos Tristancho, su segundo marido. Tiene una hermana que se llama Jara, y dos hermanastros, Olfo y Bimba Bosé, fallecida por cáncer de mama en 2017. Palito estaba muy unida a su hermana, y confesaba en una exclusiva al medio ‘Lecturas‘, cómo vivió el triste desenlace. “Cuando murió mi hermana Bimba llegué a tocar fondo. Fue un hostión de la vida: o te vas para arriba o te hundes” revelaba la joven, tras admitir que tuvo que seguir con su vida y aceptar lo inevitable.

Palito Dominguín y la extraña secuela que le ha quedado de su paso por ‘Supervivientes 2021’

Tras pasar meses en una isla desierta sin acceso a la cantidad de comida habitual, el cuerpo se va acostumbrado a digerir los alimentos de otra manera. El organismo se adapta a una determinada comida y cuando tratamos de cambiar la dieta, sufrimos molestias que a todas luces, son pasajeras.

Esto es lo que le ha pasado a Palito Dominguín, quien tras volver de Honduras ha vuelto a coger el ritmo de sus redes sociales. Ha sido aquí donde ha revelado a todos sus seguidores, que las consecuencias de la malnutrición en los Cayos Cochinos está comenzando a notarse: “Desde que llegué de la isla, las comidas me sienta bastante mal. He pensado en quitar de harinas y ver si los alimentos sin gluten me sientan algo mejor porque la pasta me sienta fatal, y la bollería también” revelaba a través de un stories.

Pero lo más sorprendente es que la ex superviviente, en vista de que todo le sienta mal o regular, ha optado por volver a consumir aquello que comía en Honduras en medio de la nada: “Llevo todo el día pensando qué quiero comer y no sabía qué era lo que me apetecía de verdad. ¿Y sabéis qué era lo que me apetecía? Arroz blanco con almendras. ¡Manda huevos! Lo que he estado comiendo tres meses” El organismo tiene que ir adaptándose de nuevo a la dieta habitual, pero tiene que hacerlo de forma progresiva y sin forzar las comidas.