Toda mujer debe tener un ‘Little Black Dress’ en su armario. Si aun no lo tienes, hazte con uno

Little Black Dress, Petite Robe Noire o, en castellano, pequeño vestido negro. Lo llames de cualquiera de las tres formas, esta prenda es un clásico (y un básico) del fondo de armario. Una pieza que nunca pasa de moda, y que por userte esta temporada viene más fuerte que nunca en todas las versiones posibles.

Si aún no tienes uno (o varios), es el momento de actualizar tu vestidor. Desde que Coco Chanel lo convirtiera en su símbolo, mucho ha llovido. Tras ella, otras firmas y diseñadores, como Hubert de Givenchy, lo adoptaron en sus colecciones. Y este invierno el Little Black Dress sigue siendo una apuesta ganadora.

Es cierto que, gracias a su gran versatilidad, raro es el año en el que varios creadores no lo incorporan a sus propuestas. Cushnie et Ochs, Giambattista Valli, Carmen Marc Valvo y Chanel son solo algunas de las firmas que apostaron por el vestidito negro como pieza central de sus colecciones. Sus úldimos desfiles han dado buena prueba de ello.

Rendirse a su elegancia es muy fácil. Es una prenda comodín que pueden lucir en multitud de formas. con manga larga, francesa o corta; escote caja, pico o incluso corazón; tipo blazer o princesa; con transparencias, encaje o tul… Las posibilidades son infinitas.

Como combinar el ‘Little Balck Dress’ para cada ocasión

Esta prenda es un verdadero ‘salvavidas‘, ya que es valido tar para el día como para la noche. Un ‘MUST” con mayúsculas muy maleable, ya que según los complementos que elijas para combinarlo, puede resultar elegante para ir a trabajar o a una cita laboral, o para salir, si elegimos unos buenos zapatos de tacón o botas. La chaqueta también equilibrara la balanza hacia un lado o hacia otro. Elige un blazer o americana en tonos oscuros o tostados para un look formal y de trabajo, o una cazadora de cuero y zapatillas de deporte Converse o Vans, para ir a la Universidad o irte d compras con amigas.