¿Por qué Marisa Martin Blázquez también fue el brazo ejecutor y una marioneta de Antonio David Flores?

Rocío Carrasco saca a la luz la identidad de algunas personas de la prensa rosa, que le siguieron el juego a Antonio David Flores

Como cada miércoles, en el nuevo episodio del documental ‘Rocío, contar la verdad para seguir viva’, Rocío Carrasco ha vuelto a citar algunos de los rostros televisivos que en su momento contribuyeron a seguir el juego marcado por Antonio David Flores. En esta ocasión, la hija de  Rocío Jurado, nombró a algunos tertulianos de Mediaset, entre ellos, a Marisa Martín-Blázquez, actual colaboradora dr programas como el de Ana Rosa Quintana, y Viva la vida.

Durante la emisión del episodio, se emitió un fragmento de un magazine de Telecinco, en el que Marisa dijo que, tras el juicio por el caso de la agresión de Rocío Flores a su madre, la jueza falló que iba a seguir teniendo la custodia compartida, y Antonio David Flores recurrió: “Con el testimonio de la madre, de la niña y de él, la jueza interpreta que no debe ser tan terrible lo que ha sucedido”.

Marisa Martin-Blázquez restó importancia al dramático suceso ocurrido entre Rocío Carrasco y su hija Rocío Flores

Efectivamente, Marisa Martin-Blázquez, aunque no lo quiera reconocer, metió la pata no solo porque estaba restando importancia al dramático suceso ocurrido entre madre e hija, sino porque se estaba entremezclando diversos procedimientos, dando así una versión totalmente incierta de lo sucedido.

Ante estas imágenes de la Hemeroteca, Rocio Carrasco reacciona muy molesta.  Marisa mete la pata hasta aquí también, porque donde el juez dice que se venga la niña conmigo es un procedimiento civil que no tiene nada que ver con el día 27 [el día de la agresión que se trató en otro juicio]”.

Debido a esto, Rocío muy molesta, aclara que por lo menos podría haber consultado las sentencias, puse era “tan fácil como informarse”, sin embargo, era mas fácil seguir manteniendo la historia del ex Guardia Civil.

La protagonista explica cómo es la historia real: “Eso no es verdad, es al contrario. El juez lo que determina es que él no tiene argumentos de peso para quitarme a mí la custodia de mi hija. O sea, que han hecho un batiburrillo de procedimientos y de historias que han creado la versión que ellos han querido, versión que es la que quiere el padre”.

Gustavo González y Lydia Lozano reconocen su error y piden disculpas pero Marisa Martin-Blázquez se niega a admitir que también fue una marioneta

Rocío Carrasco cita a algunas personas como los brazos ejecutores de Antonio David Flores, entre ellos: Gustavo González, Marisa Martín-Blázquez, Lydia Lozano o Kiko Matamoros. Y los define como que “Son brazos ejecutores torpes, porque se ponen en medio y se tiran al ruedo, y luego el torero se va y se quedan ellos con el toro”.

Por estas palabras durante la emisión del documental, la propia Marisa envía un mensaje a Carlota en el que matizaba algunas palabras de Rocío Carrasco: “No soy ni he sido jamás el brazo ejecutor de Antonio David Flores”. “No he hablado jamás con él de este tema, ni de este ni de ninguno, vamos. Le he llamado alguna vez para preguntarle sobre algún tema y ni me ha cogido”, aclaró.

Sin embargo, y muy a su pesar, la hemeroteca no falla, y las palabras pronunciadas por la periodista no se las ha inventado nadie, puesto que han salido por su boca. Quizás sea el momento para reconocer que todos han caído en las redes de Antonio David Flores porque no existía otra versión, y no cuesta nada pedir perdón y admitir que te has equivocado, tal y como ha hecho el propio Gustavo González o la misma Lydia Lozano.

Marisa Martín-Blázquez se defiende a través de un story de Instagram

Al día siguiente de la emisión del documental, la periodista, a traves de un story de Instagram, ha criticado que, para hablar de feminismo y criticar la violencia de género, los usuarios ataquen a otras mujeres. La periodista reconocer estar recibiendo insultos a través de las redes sociales.

“Soy feminista y también estoy en contra de cualquier violencia, venga de donde venga”, ha escrito. “Por eso no entiendo que, para intentar -supuestamente- defender el feminismo e ir contra cualquier tipo de violencia, se atente contra otras mediante insulto fácil y confundiendo -e intentando confundir con discursos malintencionados- a otras personas. Eso también es violencia contra la mujer”.

“Va dedicado, especialmente, a quienes en mi muro o por privado, y de manera muy valiente, me estáis profiriendo insultos y deformando absoluta e intencionadamente mi discurso”, ha concluido.