¿Qué es el ojo seco? Síntomas y maneras de combatirlo

El síndrome del ojo seco es  una dolencia muy común y uno de los principales motivos de visita al oftalmólogo

El ojo seco produce picor de ojos, visión borrosa o aumento del lagrimeo son algunas de las molestias típicas de esta enfermedad ocular. La ingesta de ácidos grasos Omega 3, que se hallan principalmente en el pescado azul, es beneficiosa para la composición de la lágrima, sobre todo para el componente lipídico.

Irritación constante, sequedad ocular o sensación de arenilla en los ojos e, incluso, aumento del lagrimeo, son algunos de los síntomas que presentan los pacientes con ojo seco, una enfermedad ocular que padece aproximadamente el 10-15% de la población y que se da más frecuentemente en mujeres mayores de 50 años relacionado con el déficit de estrógenos que se produce con la menopausia.

El ojo seco es una enfermedad multifactorial en la que hay un trastorno en la película lagrimal de los pacientes que provoca que la superficie ocular no se encuentre correctamente protegida por la lágrima. Y no nos referimos a la lágrima que derramamos al manifestar emociones, sino a la que cubre permanentemente la superficie del ojo y que está compuesta por un componente acuoso que segregan nuestras glándulas lagrimales y por la grasa que producen las glándulas de meibomio, situadas en el margen palpebral.

En función de la calidad y la cantidad de dicha lágrima se distinguen dos tipos de ojo seco, “el hiposecretor, donde el problema reside en que el paciente genera poca cantidad de agua, y el evaporativo, que es aquel asociado a una inestabilidad de la película lagrimal, generalmente por anomalías en la producción de la capa lipídica.

“Me pican los ojos”

Para hacer un buen diagnóstico, el especialista hace hincapié en que es muy importante preguntar al paciente por los síntomas que presenta y realizar una completa exploración en la lámpara de hendidura. Es muy común que muchos pacientes lleguen a consulta diciendo que les pican los ojos, que les escuecen o que tienen los ojos llorosos, por eso a veces se extrañan cuando les diagnosticas ojo seco.

En muchas ocasiones el problema no es de cantidad, sino de calidad de la lágrima, pues no protege la superficie del ojo y éste responde produciendo más lágrima de forma refleja. Otro de los síntomas que pueden presentar los pacientes es visión borrosa que mejora típicamente al parpadear.

No se cura, pero sí se controla

Por lo general los cuadros de ojo seco son leves, pero los casos más graves (que suelen asociar pequeñas heridas en la córnea), pueden llegar a ser incapacitantes y motivo de baja laboral. Hay quien no puede conducir o leer durante más de cinco minutos o quien ve borroso por esta causa” Asimismo, y de cara a no crear falsas expectativas, el médico dejarán claro al paciente que es una enfermedad crónica y que no tiene cura, aunque con el tratamiento adecuado se consiguen controlar los síntomas en la gran mayoría de los pacientes.

¿Cómo se trata el ojo seco?

La base del tratamiento del ojo seco son las lágrimas artificiales, que son compuestos que imitan, en lo posible, la composición de la lágrima. Es muy importante su aplicación diaria, varias veces al día, que sean constantes con el tratamiento y no lo abandonen con la típica mejoría inicial.

En el caso de que los síntomas no se controlen solo con las lágrimas artificiales, el oftalmólogo puede poner un tratamiento antiinflamatorio durante un corto periodo de tiempo. Asimismo, en ojos secos graves, se usan colirios como ciclosporina A o de suero autólogo (extraído de la sangre del propio paciente. En ocasiones se coloca un tapón impermeable de silicona en el punto lagrimal, que es el inicio de la vía que lleva la lágrima del ojo a la nariz. Al tapar esa vía, la poca lágrima que el paciente produce se queda remansada en el ojo y mejoran los síntomas. Estos tapones no son definitivos y se ponen en consulta mediante un procedimiento sencillo.

Síndrome de pantallas de visualización

Si tienes síntomas de ojo seco cuando pasas tiempo delante del ordenador, puede que padezcas el llamado síndrome de pantallas de visualización, producido por la disminución de la frecuencia del parpadeo asociado al uso del ordenador. Está estudiado que cuando fijamos la vista en algo parpadeamos incluso la mitad de veces de lo normal y el ojo se seca por una mayor evaporación de la lágrima. Es un trastorno muy común hoy en día por el abusivo uso del ordenador en la mayoría de los trabajos.

Es muy recomendable poner la pantalla del ordenador por debajo del nivel de los ojos, que se empleen lágrimas artificiales y que se haga un descanso de cinco minutos por cada hora de trabajo.

Consejos Ambientales

Además del tratamiento que prescriba el especialista, es importante seguir una serie de consejos ambientales para evitar que empeoren los síntomas, como evitar ambientes secos y lugares con mucho polvo o humo. También es aconsejable usar un humidificador para contrarrestar la sequedad ambiental que producen el aire acondicionado y la calefacción.