¿Qué fue de Patricia Gaztañaga, mítica presentadora de El Diario de Patricia’?

En 2001, Patricia Gaztañaga comenzaba su andadura en Antena 3 con ‘El Diario de Patricia’

¿Quién no recuerda las tardes de Antena 3 viendo ‘El Diario de Patricia’? Lo cierto es que Patricia Gaztañaga dejó momentos inolvidables que han pasado a la historia de los anales de la televisión.

Patricia presentó este programa ‘talking show‘ entre el 2001 y el 2013, momento en el que le cedió el puesto a Sandra Daviú, para conducir ‘No es programa para viejos’. Tras su andadura en Antena 3, Patricia dio el salto a Mediaset, pero donde se asentaba fue en la televisión pública vasca, en la ETB, cadena en la que comenzó.

Tras esto, muchos nos preguntamos qué había sido de aquella presentadora que en ocasiones era víctima de ataques de risa incontrolables, y hace muy poco fue Jorge Javier Vázquez quien daba noticias de la presentadora nacida en el País Vasco. Así lo contaba él mismo en su blog de ‘Lecturas’, donde recordó un encuentro con ella el año pasado en Donostia.“Me emociona ver a Patricia Gaztañaga. Está divertida, alegre y vital”.

Patricia Gaztañaga y su nuera vida tras ‘El Diario de Patricia’

Y es que Patricia caló hondo en la audiencia siendo muy querida por su compañeros de profesión, como es el conductor de ‘Sálvame‘, quien solo ha contado lindezas de la risueña periodista. Ahora, y tras haber dado momentos inolvidables a una generación, disfruta de la tranqulidad en su Bilbao natal y alejada de los focos mediáticos junto a su marido y sus dos hijas de 10 y 15 años.

Patricia decidió que era hora de dejar la televisión y volver a disfrutar del anonimato. Para ello creó una empresa dedicada a la publicidad que es gestionada por ella y su marido y con la que no les va nada mal. Una decisión con la que ha ganado en calidad de vida y con la que ha encontrado la tranquilidad para vivir la vida de manera relajada.

Patricia Gaztañaga en una imagen actual

Un mítico recuerdo en su perfil de Instagram

En su perfil de Instagram, Patricia recordaba un momento mítico de ‘El Diario de Patricia’, en el que era víctima de un ataque de risa incontrolable y contagioso. De hecho, el público terminó riendo al unísono al ver cómo no podía contener las carcajadas, lágrimas incluidas.