¿Qué son los miedos atávicos? Cuando el subconsciente nos traiciona

El miedo es un sentimiento de angustia y de no saber qué pasará en un futuro. Incertidumbre, inquietud y una gran capacidad para ponerte siempre en lo peor, incluso llegando a delirar mediante películas en tu cabeza

Los miedos atávicos son aquellos sentimientos ancestrales que muchos tenemos y que otras muchas personas sufren de manera extrema. Estos temores casi nacen con nosotros, y  se instalan en nuestro cerebro desde que tenemos uso de razón. El miedo a ser heridos, a estar en peligro, a sentirnos vulnerables frente a un peligro inminente o no, puede alterar nuestra vida de tal manera que nos impida disfrutar del día a día y de nuestra vida.

Quizás te preguntes qué significa atávico. La palabra está relacionada con el pasado ancestral, un pasado muy lejano y remoto. Los miedos atávicos siempre se manifiestan a través del subconsciente que en muchas ocasiones son justificados debido a una situación de peligro real, pero los miedos irracionales que se cocinan en nuestro subconsciente, pueden llegar a provocarnos un verdadero bloqueo mental, con ataques de pánico y angustia severa.

Estos miedos o temores son casi siempre los mismos con indiferencia de la época en la que vivamos. Nuestros ancestros ya tenían estos sentimientos, que son los mismos que tenemos nosotros en la actualidad. Los miedos que no podemos controlar, que perduran aunque tratemos de calmarnos y de razonar sin ninguna base real, son los que debemos eliminar de nuestro día a día.

Los 5 principales miedos atávicos

Temor a ser agredidos cuando estamos solos: Es uno de los miedos más ancestrales que se puedan conocer. Estar solo en una situación comprometida o no, puede hacernos dudar de que nuestra integridad esté a salvo. El humano, así como muchos otros mamíferos, tendemos a estar acompañados y poseer alguna que otra dependencia con un igual. Esto nos aporta tranquilidad, sosiego, pero sobre todo, tranquilidad.

Miedo a ser enterrado vivo: La tapefobia, otro gran sentimiento que genera una angustia e inquietud en la persona. Este temor ya viene de muy atrás. Hace siglos aparecían marcas, en el interior de los ataúdes, de las personas que habían sido enterradas y que habían sido dadas por muertas. Sin lugar a duda un error en el diagnóstico final que lleva a la persona a estar encerrada en un ataúd sin posibilidad alguna de salir.

En los siglos XVIII y XIX, se las ingeniaron para instalar un mecanismo en el exterior del ataúd, que iba conectado a su interior con una cuerda. Si la persona era enterrada viva, sólo tenía que hacer sonar la campana que se encontraba en el exterior. A día de hoy, se siguen sucediendo casos increíbles sobre personas que han sido dadas por muertas, y son enterradas vivas.

Miedo a ser ultrajado o agredido sexualmente: Tanto hombres como mujeres, poseen un miedo ancestral a ser ultrajados o violados. Es un temor más que desagradable que deja secuelas no sólo físicas sino mentales. La sensación de vergüenza y humillación por haber sido forzado sexualmente, no ha cambiado con el tiempo, por este mismo motivo es tan complicado reponerse psicológicamente de una agresión sexual.

La mutilación: Si hay otro gran miedo que siempre ha existido a lo lardo de los siglos, es el desmembramiento o amputación de nuestro cuerpo. Aunque hoy en día la amputación este algo habitual y mucha de la gente que lo sufre puede volver a llevar una vida normal, es cierto que siempre genera sentimiento de inseguridad, miedo a tener que se ayudado, así como el tener que enfrentarte a las burlas o al desprecio que podamos recibir.

Miedo a determinado olores nauseabundos: El origen de este miedo atávico radica en la relación de los malos olores que existía en la antigüedad, con el uso de cualquier tipo de veneno. Los reyes, así como muchos nombres, daban a oler las comidas a expertos para que así determinaran si la comida había sido envenenada.