Raquel Morillas, tras su divorcio se queda sin 'nada':

La exconcursante de Gran Hermano3 afirma tras romper su matrimonio que su expareja se lo ha quedado todo

Raquel Morillas ratifica que la que hasta hace muy poco fue la mujer de su vida, se ha apropiado de todas sus pertenencias tras el divorcio de ambas, y se ha quedado sin ‘nada’: “Es una verguenza terminar así” declaraba lamentándose.

La ex de Noemí Ungría, tras nueve años de relación de noviazgo con la mujer que más tarde se casaría y no llegó al año de matrimonio, rompió su relación definitivamente con ésta pidiendo el divorcio, al haberse enamorado de otra persona.

La semana pasada veíamos a Raquel Morillas que se sentía muy satisfecha al haber roto  con su esposa, por lo que Raquel quiso notificar su divorcio por medio de su red social de Instagram con la siguiente frase: “Hola familia, al final todo sacrificio tiene su recompensa, y por fin, después de luchar y esperar, ya soy una mujer divorciada” comunicaba muy contenta.

La alegría de Morillas al estar legalmente divorciada de su mujer, le duró muy poco ya que la ‘ex granhermana’ se ha llevado una desagradable sorpresa tras su triunfo, asegurando que su ex se ha apropiado de todas sus cosas: “Mi mujer y yo vivíamos en su piso. Al separarme e irme de allí, se quedó con el coche, que lo pagaba yo, pero estaba a su nombre aunque ella no tenía ni carné de conducir. Además de eso, todo lo que había en la casa, que el 80 por cierto era mío, también decidió que, como era yo la que se había marchado, eso formaba parte de la casa y era suyo” ratificó.

Se siente muy decpcionada

Según informaciones, Raquel Morillas está muy decepcionada con su ex y se siente triste por haber acabado de esta manera tan lamentable: “Después de casi 10 años viviendo juntas, una vergüenza terminar así. Me ha bloqueado en el móvil, como si tuviéramos 10 años…”.

La exconcursante de la tercera edición de GH visitaba el plató de ‘Sábado Deluxe’ confesando que su relación con su mujer había cambiado mucho últimamente, sobre todo desde que ésta empezó la convivencia.

Según cuenta Morillas, la pareja hacía siempre sus cosas por separado y ella se encontraba ‘muy sola’, por lo que retomó una relación con una antigua amiga, Noah, quien contactó por el chat y de la que sorprendentemente se había enamorado.

” Noah y yo empezamos a hablar cada vez más hasta que se me fue de las manos, y me hizo ver la vida que yo tenía: ir al médico sola, a comprar, a la playa… y me di cuenta de que vivía con una compañera de piso”, relataba Morillas en el Deluxe.

No descarta casarse con Noah

Tras darse cuenta que se había enamorado profundamente de Noah, Morillas dejó atrás Barcelona y viajó hasta Santa Pola para irse a vivir con ella y en sus planes entra poder casarse algún día no lejano con su nueva novia.

Raquel Morillas, tras su divorcio se queda sin 'nada': "Una verguenza terminar así"