Raquel Mosquera, la que fuera mujer del fallecido boxeador y padre de Rocío Carrasco, Pedro Carrasco, se encuentra ilusionada con un nuevo proyecto

Raquel Mosquera es un alma inquieta y cada vez que puede tratar de reinventarse. La que fuera madrastra de Rocío Carrasco ya era una empresaria de éxito en el mundo de las peluquerías cuando se encontraba casada con el malogrado Pedro Carrasco, pero ahora ha decidido cambiar de sector y probar suerte en el mundo de la moda.

Así lo ha contado ella misma en su perfil de Instagram, donde ha revelado que ya podemos encontrarla en una tienda online. Se trata de una colección de moda que lleva su propio nombre, ‘Raquel Mosquera’, y tal como reza el eslogan de su tienda ‘El estilo Raquel Mosquera de todo corazón‘. En la tienda podemos encontrar prendas de vestir que son, como dice el propio lema, del estilo de Raquel.

Eso sí, los precios de dichas prendas parecen estar al alcance de todos los bolsillos ya que van desde los 45 a los 150 euros. De hecho, parece que no le va nada mal con su debut en este sector, ya que una de las primeras prendas que ha puesto en venta, se encuentra agotada. Se trata de un minivestido con estampado floral de manga larga y muy ponible.

Raquel Mosquera se reinventa de nuevo: este es su nuevo proyecto

Raquel Mosquera se lanza de lleno al mundo de la moda

Además de haber anunciado la tienda online de su propia colección de moda, también ha animado a sus seguidores de Instagram a que se pasen por la tienda física que posee la viuda de Pedro Carrasco, al lado de su centro de belleza. Toda una empresaria que se ha hecho a sí misma.

Hace poco nos sorprendía con el talento de su hija, Raquel Anikpe. Era ella quien publicaba, con motivo del cumpleaños de la menor, un gracioso vídeo en el que se la puede ver bailando. Atrás quedaron los episodios de depresión y hasta de un intento de suicido por el que tuvo que ser ingresada varias veces en un centro hospitalario. Su vida ahora se centra en sus negocios y en su familia, donde ha encontrado la paz y tranquilidad que anhelaba.