Revitaliza tu piel después del verano: Repara los daños del sol, la sal y el cloro

El sol, la sal del mar, o el cloro de las piscinas, puede dañar seriamente nuestra piel

Las largas horas expuesta al sol, a otros agresores, como el cloro de las piscinas y agentes que la resecan (como la sal del agua del mar o el viento), y, no menos importante, el descontrol a nivel alimentario, pasan factura a todos los niveles. Y la piel no iba a ser menos.

A la vuelta de las vacaciones, se muestra apagada, cansada; los signos de la edad como manchas y líneas de expresión se han hecho más evidentes, y necesita cuidados extra para volver a adoptar el ritmo diario con las exigencias que conlleva.

Sufre una versión muy particular del conocido síndrome post vacacional, unida al estrés del retorno a la rutina, y para empeorar las cosas, en breve se enfrentará al cambio de temporada, que traerá consigo deshidratación, sequedad y cambios en los ciclos de sueño, que afectan a sus mecanismos de reparación y regeneración…

Está claro: hay que ponerle remedio desde el mismo momento de la vuelta, y no dejar que las agresiones que ha sufrido se instalen en ella. Por eso, a pocas semanas de que comience el otoño, es tiempo de reparar y proteger, hidratar y contrarrestar la acción de los radicales libres, que campan a sus anchas por su superficie.

Cómo cuidar tu piel durante el verano: consejos y trucos

Un cóctel imbatibleVitamina C y ácido hialurónico: son dos de las moléculas más utilizadas, tanto en dermatología como en medicina estética, por sus múltiples beneficios probados. Al combinarlas, conseguimos un arma a varios niveles que restaura la hidratación, aporta una dosis extrema de antioxidantes (capaces de reparar los daños causados por los radicales libres y de prevenir nuevas agresiones), favorece la luminosidad, combatiendo el tono apagado propio de la vuelta al día a día y haciéndolo más uniforme, y el resultado es, en un tiempo récord, una piel más descansada, rejuvenecida y saludable.

Si a esto le añadimos que la vitamina C es un precursor del colágeno, principal responsable de la firmeza cutánea, tendremos, además, una piel mucho más firme. Y teniendo en cuenta la capacidad rellenadora y restauradora del ácido hialurónico, veremos como la superficie del cutis se muestra alisada y las líneas de expresión, minimizadas.

¿Necesitas un tratamiento de choque?

Todas las pieles, de cara a los cambios de estación (y especialmente después del verano), necesitan una ayuda extra para volver a su ser. Especialmente a partir de los 30 años, cuando los primeros signos de la edad ya se han hecho evidentes, y en el caso de las pieles más castigadas (como las que han estado muy expuestas a la radiación solar o las fumadoras).

Si notas el cutis apagado o quieres recuperar un tono luminoso y un efecto buena cara inmediato pero que a la vez sea capaz de mantenerse en el tiempo, toma nota, porque este binomio ganador que forman la vitamina C y el ácido hialurónico va a hacer mucho por el estado general (y por el aspecto) de tu piel.