Sofía Vergara explica por qué le tiene envidia a su perra Bubbles

Sofía Vergara reconoce que su mascota se ha apropiado de todo

Sofía Vergara regresó este verano al plató del programa de Ellen DeGeneres, del que es invitada habitual, para hacer una denuncia pública acerca del ‘drama familiar’ que vive desde que rescató y adoptó a una perrita. Sobre ella comentaba muy seria: “Me ha robado todo lo que tengo, mi marido, mi cama, todo”.

La colombiana de 48 años es una de las actrices más famosas del planeta y está casada con el actor y ‘sex symbol’ Joe Manganiello,  uno de los hombres, nuevamente, considerado de los más guapos. Su marido decidió regalarle una chihuahua llamada Bubbles (burbujas): “le podrías haber cambiado el nombre, la verdad”, le comentaba la presentadora.

“¿Cómo voy a cambiarle el nombre si ya tiene 6 años? Eso en edad de perro es como si tuviera cincuenta y tantos. Además, ¿cómo iba a llamarla? ¿Paquito?, ¿Burrito?!, bromeaba Sofía.

La llegada de Bubbles a casa

Y es que la que encarnase a Gloria en Modern Family reconoce que está teniendo verdaderos celos de Bubbles, pues la perrita está única y exclusivamente enamorada de Manganiello, quedándose ella como la tercera en discordia de la relación. Tal y como ha contado al programa de Ellen DeGeneres, la actual jueza de America’s Got Talent se siente totalmente desplazada en la pareja:

Contaba también la actriz que su marido llegó con la perrita, “pero ella me ignoró por completo y se fue directa a él (…) Incluso duermen juntos. Pero tengo que aclarar que la culpable es ella, está obsesionada con Joe. Y cuando él se va a una reunión y ella se queda sola conmigo, evita hasta el contacto visual. Me odia. Yo también la odio, es una perra estúpida. He llegado a pensar en adoptar otro perro, pero me da miedo que haga lo mismo y se enamore de mi marido”.

Sofía Vergara reconoce que Bubbles ha cautivado a su marido

 “Yo ya no tengo una perra, no es mía. Joe sí que la tiene. Ni siquiera parece ahora un chihuahua, sino más bien una especie de osito de peluche. La perra era para hacerme compañía a mí, la adopté para mí. Y llegó y me ignoró completamente. Fue directa a por él. Se ha llevado todo lo que era mi vida”.

Y es que, medio en broma medio en serio, la actriz reconoce que no es una cosa para reírse porque no solo se ha llevado a su marido sino también que también se a apropiado de su cama. Ellos duermen juntos y yo tengo que irme a otro lado. Se ha convertido en algo muy raro. Aunque tengo que aclarar que no es culpa de Joe, sino de que ella [la perra] está obsesionada con él”, recalca.

DeGeneres le intentó hacer ver que se puede comprender fácilmente por qué la perra prefiere a Manganiello, pero Vergara está a unos niveles de tener que llamar a César Millán, el encantador de perros: “Sí, lo entiendo, pero no a ese nivel. ¡Es que me odia!”.