Tamara Falcó regresa a ‘El Hormiguero’ y lo hace con una sorprendente anécdota

La hija de Isabel Preysler regresa a la pequeña pantalla tras el reciente fallecimiento de su tío Fernando Falcó

Si en el terreno profesional este 2020 esta siendo muy bueno para Tamara Falcó, con su incorporación como colaboradora del programa ‘El Hormiguero‘, en el terreno personal esta resultando todo lo contrario.

La hija de Isabel Preysler recibía un golpe muy duro el 20 de marzo de este año tras perder a su padre Carlos Falcó, empresario y marqués de Griñón. Solo unos meses después, el pasado martes, Tamara volvía a recibir otra triste noticia al fallecer también su tío Fernando Falcó, hermano de Carlos.

A este año negro para la familia Falcó hay que sumar también la muerte hace apenas mes y medio del marido de Xandra Falcó, el banquero madrileño Jaime Hoyos de Carvajal.

Pero como indicamos, tas un día de ausencia por el fallecimiento de su tío, Tamara Falcó regresaba al trabajo como colaboradora del programa ‘El Hormiguero’ que presenta Pablo Motos.

Su metedura de pata en un evento del Papa Francisco

Desde que Tamara Falcó comenzó a aparecer en el programa de entretenimiento de Antena 3, ha conseguido ganarse el aprecio de parte de la audiencia gracias a la naturalidad, espontaneidad y simpatía que transmite.

Pero Tamara también esta destacando en el programa de Motos, por las numerosas anécdotas que suele contar sobre ella o su familia. La última de ellas tenía como protagonista a ella misma.

La hija de Isabel Preysler revelaba en la mesa de debate que Motos tiene a los jueves, en la que también estaban Cristina Pardo, Nuria Roca y el marido de esta última, Juan del Val, una anécdota suya con el Papa Francisco.

Tamara contó que mientras estaba cenando recientemente, la llamaron para presentar un evento con el Papa. Aunque al principio creyó que era una broma, finalmente acudió a Roma. Allí le dieron muchos folios para la presentación, mientras ella acabó preguntando “¿Alguien sabe que yo nunca he presentado nada?”.

A pesar de todo Tamara acabó presentando el evento, pero reconoce que se equivocó leyendo el guion y ubicó mal a los asistentes al acto: “El acto salió… pero metí la pata con el guion. Pero el Papa estaba encantado”.