Tamara Gorro

La ‘influencer’ madrileña reconoció sufrir recientemente un episodio de angustia y ansiedad

La modelo y tertuliana madrileña de 33 años Tamara Gorro dejó preocupados a todos sus seguidores recientemente, tras hacer referencia en una de sus últimas publicaciones en la red social Instagram a su estado de salud.

La esposa del futbolista argentino del Valencia CF, Ezequiel Garay, publicaba hace unos días un post en la citada red social, donde afirmaba sentirse cansada y de tener dificultades incluso para estar de pie.

En ese mensaje publicado más en concreto el martes de esta semana, la madrileña afirmaba también que notaba la “falta de aire como si tuviera ansiedad”. Aunque Tamara parece pos sus últimos post más animada, probablemente le este pasando factura esta cuarentena.

Para todos los ciudadanos en el apartado psicológico, no es fácil poder mantener un estado de ánimo optimista cada día. Uno de los principales problemas que crea pasar tanto tiempo encerrado en casa, es sin duda la ansiedad y agobio que puede llegar a provocar.

Un cúmulo de cosas que ha terminado por afectar a la modelo

Especialmente puede contribuir a esa ansiedad, si se tiene en casa a algún familiar que ha sido contagiado por el coronavierus. En el caso de Tamara Gorro, recordemos que su marido ha tenido que pasar recientemente por el Covid-19.

El futbolista dio positivo en un test que se le hizo, después de que su equipo el Valencia se enfrentara al Atalanta en el partido de octavos de final de la Champions League. El futbolista no jugó esa eliminatoria debido a una lesión que sufrió en febrero, y por la que tuvo que pasar finamente por el quirófano.

Sin embargo, Garay acabó siendo uno de los jugadores contagiados de la plantilla del equipo valenciano. Ese paso por el quirófano, el posterior periodo de recuperación y el contagio que sufrió Garay por el coronavirus, pueden haber llevado a esa ansiedad que mencionaba recientemente la modelo madrileña.

La joven influencer afirmó en ese momento que en los próximos días trataría de tomarse las cosas con más tranquilidad, y dar el “descanso que el cuerpo me pide e ir viendo la evolución”.