Después de que su esposo Ezequiel Garay superase el coronavirus, ahora ve como su abuela tiene que ser ingresada

Este año 2020 no esta resultando fácil para nadie, debido sobre todo a la pandemia del coronavirus que azota desde hace meses el planeta.

A día de hoy, son ya 7.751.892 los contagiados y 428.487 las personas fallecidas en todo el mundo.

Son numerosas las familias a las que el virus ha terminado contagiando a uno o más miembros. Sin embargo también han logrado superar la enfermedad hasta 3.973.187 personas en todo el planeta.

Una de esa personas que ha terminado venciendo al Cobid-19 es el futbolista argentino Ezequiel Garay, esposo de la presentadora, colaboradora, modelo e ‘influencer’ Tamara Gorro. Mientras el jugador del Valencia CF luchaba contra la enfermedad, la madrileña de 33 años y sus dos hijos permanecieron separados de él durante dos meses hasta su recuperación.

Tras volver a estar todos juntos y cuando las cosas parecían volver a la normalidad, la modelo ha recibido otro duro revés en su vida. Tamara comunicaba a sus seguidores en sus stories de Instagram, que a su abuela la habían ingresado en el hospital.

Aunque la joven no ha podido dar mas detalles sobre las causas por las que su abuela ha tenido que ser ingresada, Tamara afirma que no tendría que ver con el coronavirus aunque sí le realizarán la prueba.

 

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Descarta que tenga el Covid-19 pero apenas tiene información

La madrileña indicó que cuando la llamaron para comunicarle el ingreso de su abuela, ella estaba acompañada de unos amigos en un restaurante mientras pasaban juntos la tarde. Este nuevo varapalo se suma al de su marido, y al ingreso de uno de sus hijos durante este 2020.

De ahí el malestar de la madrileña, quien arremetía al inicio de su publicación contra este año 2020 por lo que le ha dejado hasta ahora: “Pues sí, odio el 2020 con todas mis putas ganas. Perdón por la expresión, pero es lo que siento”.

La madrileña afirmaba en su publicación que la felicidad que estaba sintiendo, se fue a la “mierda” en un segundo. Como a muchas otras familias y debido a la situación especial que se esta viviendo en los hospitales por la pandemia del Covid-19, Tamara apenas tenía información sobre su estado:

“No sabíamos nada de ella, y como le pasa a todo el mundo, no te dejan pasar, no sabes nada, ella no tenía el móvil”.

Tamara demostró el amor que siente por su abuela -la llama de forma cariñosa yaya- y también por su abuelo, deseando su pronta recuperación:

“Yayita, la única diferencia es que no podrás tenernos veinticuatro horas a tu lado, pero cuentas con algo mágico: el personal sanitario. Ellos harán que todo termine pronto, mi amor… Os amo con toda mi alma, sois mi vida entera y mi único deseo es abrazaros”.