Te contamos todos los tratamientos para conseguir la sonrisa perfecta

¿Quieres lucir una sonrisa bonita perfecta como la de una actriz de Hollywood? Te contamos todos los tratamientos dentales para lograrlo

Lucir una sonrisa perfecta y bonita es el sueño de quienes no tienen los dientes alineados y blancos. La buena noticia es que con las técnicas que existen hoy en día ese deseo puede hacerse realidad. Te contamos cómo lograrlo.

Una sonrisa bonita proyecta una imagen saludable y da buena apariencia, pero no todos escondemos en el interior de nuestros labios unos dientes perfectos y unas encías sanas, por lo que cada vez son más demandados los tratamientos de estética dental.

Lo que más preocupa a los pacientes es el color oscuro de los dientes y la malposición, que es precisamente lo que más afea la sonrisa, pero eso es fácilmente corregible con una ortodoncia y un blanqueamiento. la base es tener una boca sana, lo que implica cepillarse los dientes después de cada comida y acudir al odontólogo al menos una vez al año para poder tratar a tiempo posibles patologías, como caries, gingivitis…

A partir de ahí, si el paciente desea corregir algún aspecto estético, estudiaremos individualmente cada situación para aplicar los tratamientos más adecuados.

CORREGIR PEQUEÑAS IRREGULARIDADES

Una de las cosas que nos acompleja es que nuestros dientes sean irregulares, en ese caso lo que solemos hacer es un contorneado estético, que consiste en limar mínimamente el borde incisal del esmalte de los dientes anteriores (incisivos y caninos). Dándoles una forma más armónica, logramos una sonrisa más suave.

También una exposición excesiva de la encía al sonreír puede crearnos inseguridad, pero esto tiene solución, se suele hacer una gingivectomía para modificar el contorno de la encía y ganar mayor exposición de los dientes al sonreír. Ambos tratamientos son poco invasivos e indoloros.

Conseguir una dentadura tan alineada y blanca como la de las estrellas de Hollywood conduce a muchas personas a la consulta del dentista. En algunos casos el secreto reside en las carillas, que pueden ser de composite (un material sintético que se usa también para hacer empastes) o de porcelana. Las carillas son finas láminas que se adhieren a la superficie del diente y que permiten modificar la forma, el tamaño y el color de los mismos.

Respecto a las de composite, se trata de una técnica reversible que se realiza en una sola sesión, mientras que para las de porcelana se necesitan dos citas, una para tomar medidas y otra para adherirla al diente, nos cuenta la especialista. Las principales diferencias entre ambas están en el precio —las de composite oscilan entre 200 y 500 euros y las de porcelana entre 500 y 1.000 euros— y el brillo, cuando piden la sonrisa de las estrellas lo que quieren son las de porcelana, pues dan más luminosidad.

CORONAS E IMPLANTES

Si el diente está muy destruido o tiene un color muy oscuro, lo mejor es hacer un recubrimiento total del mismo, lo que se logra con las fundas de porcelana, también llamadas coronas.

¿Y si hemos perdido un diente? Siempre y cuando las condiciones sean favorables, la mejor opción es el implante. Previamente realizaremos un estudio radiológico y una evaluación de los tejidos blandos y duros. En algunos casos es posible colocar el mismo día el implante y el diente, mejorando en tiempo récord la calidad de vida del paciente.

BLANQUEAMIENTO DENTAL

Una dentadura blanca es la mejor carta de presentación. Existen dos técnicas que se combinan para conseguir este objetivo: Primero hacemos en consulta un blanqueamiento con luz o láseres de última generación por la superficie de los dientes, a los que previamente habremos aplicado peróxido de hidrógeno o de carbamida, que son agentes blanqueantes. Después hacemos unas férulas a medida para que el paciente continúe con el tratamiento en casa. Debe echar gel blanqueante en las férulas y ponérselas durante unas horas.

Dependiendo del color original del diente, el odontólogo establece la concentración a utilizar, la duración del tratamiento y si hay que repetir sesiones con luz. El precio de un blaqueamiento dental oscila entre 300 y 800 euros, dependiendo del protocolo a seguir en función de cada caso y de si se utilizan o no láseres de última generación.