Alejandra Rubio reaparece para defender con 'uñas y dientes' su amor por Álvaro Lobo tras dos semanas desaparecida

La colaboradora de televisión reaparece para demostrar al mundo que las segundas partes sí pueden ser buenas

Alejandra Rubio reaparece para defender con ‘uñas y dientes’ su amor por Álvaro Lobo, tras estar dos semanas desaparecida. La joven influencer está muy segura de que su segunda oportunidad con su chico va camino hacia el éxito.

Lo cierto es que la nieta de María Teresa Campos ha permanecido durante dos semanas encerrada en su casa sin poder salir para nada. El único contacto que ha tenido con el exterior ha sido través de su tía Carmen Borrego y el marido de ésta, quienes se han encargado de comprarle alimentos para ella y su novio.

Han sido los reporteros de ‘Europa Press’ los que han podido contactar con la joven pareja y preguntarles de cómo les están yendo en esta segunda oportunidad, y cómo estaban llevando su historia de amor.

Unas preguntas que la misma Alejandra Rubio no ha dudado en contestar, pero dejando muy en claro que en su opinión, las segundas partes sí pueden ser buenas y prueba de ello la está teniendo con su novio Álvaro.

La hija de Terelu Campos aseguraba encontrarse “genial” en esta oportunidad con su amor el D.J, sobre todo ahora que han podido superar todos los problemas que en su día les obligaron a llevar sus caminos por separado.

La sobrina de Carmen Borrego ha reconocido que se encuentran “bien, tranquilos y con calma”, y añade que está “muy feliz”. Alejandra no ha querido entrar en más detalles, pero sí ha querido manifestar que “la vida da muchas vueltas y te sorprende”.

Alejandra Rubio y Álvaro Lobo han encontrado por fin un punto de inflexión y se encuentran felices

Parece ser que la joven colaboradora de ‘Viva la vida’ y el Dj han llegado a un consenso y han conciliado versiones y parece que han encontrado el punto de inflexión que les acerca cada día más a la felicidad.

Tras dos semanas 'desaparecida', Alejandra Rubio 'reaparace' para defender su amor con Álvaro Lobo