Paz Padilla sufría la pérdida de su madre, Dolores Díaz, el pasado 11 de febrero de 2020, mientras que su marido, Antonio Vidal, fallecía el 19 de julio de 2020

Dos perdidas muy duras en poco espacio de tiempo para Paz Padilla. El 2020 se convertía en un año funesto para muchos debido a la pandemia de coronavirus, pero para Paz fue un año en el que se reconcilió con la vida y con el amor. A pesar de haber perdido a dos de las personas que más amaba en el mundo, la humorista y presentadora creció espiritualmente y lograba superar este bache magistralmente.

“El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional”, decía Buda después de haber estado años meditando y ampliando sus conocimientos. Paz Padilla acogía este mantra para poder seguir adelante y sonreírle a la vida, porque es muy corta, solo tenemos una y no vale la pena que este poco tiempo que nos han dado, se nos vaya sufriendo.

En más de una ocasión, la presentadora de Sálvame ha sido duramente criticada por superar el duelo de su marido y su madre, bailando y riéndose. Pero sólo ella sabe el dolor que lleva en su interior y la manera que tiene en transformarlo en una bonita frase para ayudar a los que lo están pasando realmente mal, al igual que ella.

El libro de autoayuda ‘El humor de mi vida’ de Paz Padilla: Número 1 de preventa en Amazon

Paz se ha convertido en un ejemplo de superación para muchas personas y tenía muy claro que quería ayudar en la medida de lo posible. Por este mismo motivo se sentaba a escribir su libro “El humor de mi vida. Un libro de autoayuda que aún o ha salido a la venta pero que ha logrado convertirse es numero 1 en preventa de Amazon.

Tras este éxito inesperado en el que Paz se convierte en una coach emocional y de autoayuda, ‘Jaleos’ ha avanzado, gracias al periodista Jesús Manuel Ruiz, que Paz Padilla y Pablo Barrera, el actual director de Ficción de Amazon, ya están preparando la adaptación teatral de este libro que se prevé arrase en librerías.

Si todo va según lo previsto, Paz Padilla se subirá al escenario en Mayo para deleitarnos con un monólogo que nos abra los ojos y veamos que la vida está para vivirla con alegría, aunque ello conlleve momentos de dolor y de pérdida.