La folclórica no puede ir al velatorio porque vive en Cádiz, y Sevilla no permite la movilidad entre provincias por el tema ‘coronavirus’

Tras el fallecimiento del padre de Irene Rosales, Isabel Pantoja se ve ‘obligada’ a no poder acudir al tanatorio. La famosa cantante vive en ‘Cantora’ que está en la provincia de Cádiz, y la familia de su hijo Kiko Rivera vive en Sevilla, ciudad que tiene restricciones de movilidad.

Y es que la guerra mediática que existe entre madre e hijo pasa a un segundo plano cuando ocurren ‘desgracias’ como éstas.

La inesperada muerte del padre de Irene Rosales habría provocado que la Pantoja se pusiese en contacto con ella para darle el pésame y estudiar la situación para poder acudir al tanatorio, donde la prensa han visto llegar a Rosales totalmente sola.

Una de las reporteras de ‘El programa de Ana Rosa’ que se encuentra a la puertas del tanatorio ha explicado: “suponemos que Isabel Pantoja hará llegar el pésame a pesar de la situación”.

No cabe duda que la imagen más esperada por todos sería la llegada al tanatorio de la famosa tonadillera en apoyo a su nuera Irene y poder abrazarla, y por lo tanto también el abrazo a su hijo Kiko. No obstante, todo apunta que debido a las circunstancias sanitarias, esto no va poder ser posible.

“Recordemos que Sevilla está confinada y no se permite los desplazamientos, por lo que Isabel Pantoja no podría venir aquí de forma presencial”, explicaba la reportera Marta Riesco, añadiendo que esa ‘imposibilidad’ es debido a que la Pantoja vive en Cádiz.

Isabel Pantoja no podrá acudir al velatorio del padre de Irene Rosales

Sin embargo, además de la ‘complicada’ situación que hay entre Isabel y su hijo, y el límite de libre movilidad entre provincias, se le añade las estrictas medidas que se están utilizando en los eventos de los tanatorios, puesto que solo permiten máximo de 6 personas en el interior y 15 en el exterior.

Tras el fallecimiento del padre de Irene Rosales, Isabel Pantoja se ve 'obligada' a no acudir al tanatorio