Aprende algunos trucos y adopta consejos para poder dormirte rápido dejando a un lado el estrés diario

Es este artículo sobre Bienestar, te enseñaremos algunos trucos para dormir rápido y alejar el estrés para que tu cuerpo pueda descansar. Si estás inmerso en un ritmo de vida exigente, con horarios leoninos que te hacen perder el control, puede que tu ritmo normal de descanso se vea alterado. Recuerda que el ciclo vigilia-sueño debe ocupar, al menos una tercera parte del día. Si no lo cumples, tu salud se resentirá.

Más de la mitad de la población adulta tiene alguna alteración del sueño. Un buen descanso nocturno es fundamental para cargar pilas. Si ese tiempo, entre 7 y 8 horas obligatorias, se ve mermado, el organismo no cumplirá las horas necesarias para su recuperación.

Es normal que puntualmente, por alguna causa concreta, perdamos el ritmo. La mitad de la población lo ha padecido en algún momento de su vida. Pero si esos episodios se cronifican, estaremos ante una patología con nombre propio: insomnio, un mal que afecta al 15% de adulto

Causas de no poder dormir bien o del insomnio

Es, sencillamente, la incapacidad de conciliar el sueño. Para tratarlo con eficacia, hay que actuar sobre la causa que lo origina y no solo sobre los síntomas que desata. Unos malos hábitos, unos horarios irregulares y el abuso de sustancia excitantes o altos niveles de ansiedad, se encuentran entre las causas que lo desencadenan.

Síntomas de dormir mal y poco

Mayor nerviosismo, incapacidad de concentración, problemas de estómago…y hasta de piel. Las personas con dificultades para llegar a un buen descanso nocturno, muestran incluso más signos de envecejecimiento en la piel.

Que puedes hacer para evitarlo

La clave del tratamiento será resolver la causa, y no solo los síntomas. Hay rutinas que pueden ayudarte, antes de acudir a los fármacos. Acostarse a la misma hora, intentar descansar a oscuras, sin ruidos, cenar ligero y hacer ejercicios de respiración, pueden resultar a medio plazo. También tomar tisanas relajantes, prescindir de los excitantes al menos cinco horas antes de dormir, no fumar o evitar discusiones, son trucos que debes poner en práctica.

¿Es lo mismo dormir y descansar?

No lo es. Se puede descansar sin dormir y dormir sin descansar. Dormir no garantiza el descanso adecuado; el término “sueño no reparador” define bien esta situación. El sueño es la reducción cíclica del nivel de consciencia que tiene por objetivo principal la recuperación diaria del organismo, el momento del día en que todos los procesos de reparación y sincronización de nuestro organismo se ponen en marcha. Frente a los que piensan que dormir es opcional, los expertos recomendamos, como mínimo, entre 7 y 9 horas de descanso continuado.

La edad, el ejercicio, la nutrición y el estado de salud. A medida que envecejemos la calidad de nuestro sueño empeora, entre otros motivos por una disminución en la liberación de melatonina. Los problemas económicos, laborales, de pareja, afectivos nos producen ansiedad, estrés y depresión, convirtiéndose en los mayores responsables de una mala calidad del sueño.

La consecuencias de no dormir bien o tener insomnio

Los efectos que puede tener en una persona si no duerme las horas necesarias, puede ser perjudicial para su estado de ánimo y salud en general: Cansancio y somnolencia en horario diurno, disminución de la funcionalidad e irritabilidad. Con el paso del tiempo se produce un envejecimiento precoz, relacionado con un incremento de enfermedades cardiovasculares, metabólicas, cáncer y neurodegenerativas.

Trucos para lograr conciliar el sueño fácilmente y de manera rápida

  • No “confundas” a tu cerebro. Procura no ver la tele ni escuchar la radio en la habitación, el cerebro puede “espabilarse”. Realiza ejercicio suave tres horas antes de acostarte.
  • Cena temprana. Aparte de perjudicar tu figura, las cenas copiosas solo provocan digestiones pesadas que pueden interferir en el sueño. Procura cenar al menos 2 o 3 horas antes de meterte a la cama.
  • Fiel a una rutina. Mantén un horario fijo para acostarte y levantarte, incluidos los fines de semana y las vacaciones. Los cambios aumentan las dificultades para dormir. Evita las siestas.
  • Fuera calefacción. Procura mantener la habitación entre los 22 y 23 º. Que la habitación esté bien ventilada y oscura te ayudará a un sueño más profundo. Busca un antifaz si es necesario.
  • Asocia la cama con dormir. Se trata de relacionar la cama con quedarse dormido lo antes posible. Si después de media hora no logras conciliar el sueño, levántate y hojea alguna revista.
  • Baño relajante. Practica ejercicios de relajación antes de acostarse, con una respiración lenta y pausada. Y date un baño calientecon espuma. Regularás la tensión.