Victoria Federica y Jorge Bárcenas, pasean su amor por la geografía española

La hija de la infanta Elena y de Jaime de Marichalar, Victoria Federica, no deja ni a sol ni a sombra a su novio, el DJ, Jorge Bárcenas

Si existe una pareja unida y solida a la que no le importa el que dirán, esa es la formada por Victoria Federica y el DJ, Jorge Bárcenas. Muchos no apostaban a que esta relación fuera duradera, ya que la joven había roto con el torero Gonzalo Caballero, poco tiempo antes de conocer al músico en el Festival Starlite de Marbella.

Pero las cosas no siempre son lo que parecen, y ‘Vic’, como así la llaman en su círculo de amigos, encontraba en Bárcenas su mejor amigo, y también su pareja. Tan solido es su amor, que hasta llegaron a pasar el confinamiento junto en Villacariilo, un idílico pueblo de Jaén, donde recalaron y donde pasaron los días juntos en un cortijo de lujo propiedad de los padres de uno de sus amigos.

Al regresar a Madrid con polémica incluído debido a los continuos desplazamientos de los jóvenes en plena pandemia de Covid-19, la relación no se enfrió y volvieron a ser vistos por la prensa, en los locales de moda de la capital madrileña, incluso llegaron a ser desalojado de uno debido a que infringían el horario del toque de queda que existía entonces.

Victoria Federica se convierte en la sombra de Jorge Bárcenas

Normalmente el hecho de trabajar puede resultar tedioso, aburrido, agotador e incluso rutinario. Pero parece que esto no le pasa a Jorge Bárcenas, quien parece estar encantado con sus compromisos laborales en diferentes puntos de la geografía de nuestro país, porque a su lado siempre tiene a su novia, la hija de la Infanta Elena y sobrina del Rey Felipe VI.

Si hace solo nos días veíamos a la pareja regresar de Ibiza donde este ‘pinchó’ en un bolo, ahora le ha tocado el turno a la comunidad de Castilla y León, concretamente a Segovia, donde el joven parece haber iniciado una gira por toda la geografía de nuestro país. Aquí se han dejado ver ambos degustando el típico cochinillo, o visitando el acueducto como si de  dos turistas se trataran.