Anabel Pantoja logra la felicidad que deseaba tras abandonar ‘Sálvame Diario’

anabel pantoja logra la vida que deseaba

Anabel Pantoja ha retomado su vida personal tras haber abandonado ‘Sálvame’

Anabel Pantoja, sobrina de Isabel Pantoja, ya había tomado la decisión hace ya un tiempo, de dejar su puesto de colaboradora en ‘Sálvame Diario‘, debido a que se le hacía cuesta arriba tener que acudir, en los últimos meses, al plató del programa.

Ya había intentando abandonar antes Sálvame. Su primo, Kiko Rivera, le aconsejaba que no tenía que seguir órdenes de nade y que tenía que pensar solo en ella.

Pero las trifulcas familiares, las exclusivas en Sálvame en las que se le acusó de vender joyas procedentes de china de escaso valor, o la insistencia de este programa en endosarle un embarazo, llevaron al límite a la joven que sólo quería estar con su prometido y alejarse de los medios.

Y así lo hizo, tras intentar leer su carta de despido en pleno directo de ‘Sálvame‘, Anabel regresaba a Gran Canaria, donde ha establecido su residencia, para estar con su familia política. La familia de su novio y prometido, Omar Sánchez, se han convertido en un autentico refugio para ella, en plena guerra de su familia Pantojil. En esta isla, concretamente en Pozo Izquierdo, (un idílico pueblo costero), ha encontrado la paz que tanto ansiaba.

Anabel Pantoja logra la vida que quería tras abandonar 'Sálvame'

Anabel Pantoja se refugia en su prometido, Omar Sánchez, y en sus amigos en Gran Canaria

Siempre comentaba entre bromas cuando ejercía de colaboradora, que ella sería feliz tomando una cerveza y disfrutando de su vida sin lujos en Gran Canaria. Lo cierto es que la vida que lleva la prima de Kiko Rivera en la isla redonda, no puede ser más tranquila y sin atisbo de estrés.

Ella misma ha compartido varios stories en los que se la puede ver disfrutando de una buena cerveza, de la compañía de sus amigos y la de su novio, Omar. Diez Minutos también se ha hecho eco de su renovada rutina, en la que se la puede ver más feliz que una perdiz, mientras se come un bocata al lado del mar. “Vida de Rico”, como ella misma ha apodado las imágenes que aparecen en esta publicación semanal.