La actual esposa de Richard Gere, Alejandra María Silva García, es una publicista y activista gallega con la que tiene dos hijos en común

Pocos conocen bien a la esposa de Richard Gere, Alejandra Silva, pero quienes sí lo hacen siempre destacan de ella su discreción y humildad. Esto es algo que no abunda entre los ricos y multimillonarios, como la joven gallega que procede una familia muy acaudalada.

36 años, nacida en La Coruña, es hija del prestigiosa constructor Ignacio Silva, quien saltaba a los medios por haber sido ex vicepresidente del Real Madrid. Pero su patrimonio se vio increíblemente engrosado tras contraer matrimonio con Govind Friedland, un magnate norteamericano, propietario de la compañía Ivanhoe Capital Corporation, que posee minas de cobre y oro. Según la revista Forbes, Friedland posee un capital de más de 700 millones de euros.

Tras su poco amistoso divorcio con Friedland, con quien tuvo su primer hijo, Alejandra recibió nada menos que 100 millones de euros, un cantidad que engrosó su inmenso patrimonio.  En dicha época se reencontraba de nuevo con Richard Gere, con quien ya haba coincidido en varios ocasiones cuando ella gestionaba en Salerno, Villa Treville, propiedad de su ex marido y famosa por haber sido el refugio del mítico director de cine, Franco Zeffirelli.

Así es Alejandra Silva, la gallega que conquistó a Richard Gere

Richard y Alejandra Gere: Un feliz matrimonio con dos hijos que reside en La Gran Manzana de Nueva York

Richard y Alejandra encajan a la perfección. Ambos poseen un astronómico patrimonio económico, comparten ideales solidarios, practican yoga, llevan una alimentación sana y equilibrada, además de practicar el budismo. Son almas gemelas que se encontraron en el momento justo. Contrajeron matrimonio en junio de 2018 en un inmenso rancho que posee el actor de Hollywood en Nueva York.

Fue entonces cuando Gere aseguraba ser el hombre más feliz del universo. ¿Y cómo no voy a serlo? Me he casado con una mujer bella, lista, sensible, comprometida con la ayuda al prójimo, pero sobre todo, divertida

Ambos llevan una idílica vida en la prestigiosa zona urbana de La Gran Manzana de Nueva York, donde aprovechan todas las ocasiones para participar en evento benéficos, además de las numerosas causas para las que ambos prestan su imagen y también su dinero.